Iglesia Alianza Azul

Puertas de la Fe

Del 31 de agosto al 6 de septiembre

Semana N.º 35

A- Palabra

Mateo 7:7-12, Lucas 11:9-13

Diariamente abrimos y cerramos puertas. Hábito cotidiano tan común, pero en este pasaje el Señor Jesús le da una preponderancia espiritual y trascendente. Cada día entramos, salimos, cerramos y abrimos.

1-Nos quedamos afuera – Gén. 3:24
Estos seres celestiales prohibían el acceso al santuario creado por Dios. Sin necesidad de pedir, tenían todo al alcance y era bueno.
Le permite vivir, pero mediante el juicio le establece un límite de vida. Salva al hombre negándole el fruto de vida, para no comerlo y quedar inmundo eternamente.
La ley: Éxodo 26:31, querubines del arca. Representación de la custodia de la presencia de Dios en el huerto.
La gracia: Mateo 27:51, querubines del Edén => velo del templo rasgado.
¡Jesús es la puerta a toda bendición de vida y buena dádiva del Padre!

2-La puerta de la fe - Mateo 7:7-8
Esta es una segunda referencia a la oración después del Sermón del Monte. Oramos al Padre con la convicción de que seremos oídos.
Jesús muestra una escala ascendente de urgencia. Es para reconocer nuestra necesidad humillándonos ante Él. (Hch. 2:42)
Luchamos por someternos. Nuestro orgullo nos da batalla para rendirnos ante Dios.
La oración es el camino de expresión de dependencia consciente y humilde. (Salmo 145:18)
Oración: Pedir – recibimos. "Se os dará". Buscar – encontramos. "Hallaréis". Llamar – entramos. "Se os abrirá".

3- La buena dádiva – Mateo 7:9-11
Lucas 11:13: "...Padre celestial dará el Espíritu Santo".
Mateo 4:4: "todo lo que sale de la boca de Dios". Soplo, aliento, vida, Espíritu.
El Espíritu del Señor es la buena dádiva del Padre. Su presencia nuevamente en nosotros.
Jesús propone que la dádiva del Padre celestial es la que suple, dando lo necesario para ejercer su bondad en nosotros.
Tenemos bendición espiritual, para buenas obras en Cristo. (Efesios 1:3-4 y 2:10)
La bondad es un fruto del Espíritu Santo, una acción que recibimos del Padre mediante su Hijo y expresamos al prójimo.
La dádiva mayor es Cristo (dio a su unigénito Hijo). Romanos 8:26.
Ayuda en la comunión, en la oración, en la súplica y la intercesión.

4-Una regla especial – Mateo 7:12
Jesús cambia la acción de la regla: positivo => activo, "estar haciendo": pidiendo, buscando y llamando. El Espíritu nos impulsa a hacer el bien al prójimo.
Obras del Espíritu en nosotros. Somos movidos y guiados por Cristo para la constancia, permanencia y perseverancia.
Entonces tenemos que saber qué pedimos, y si eso está de acuerdo con la voluntad de Dios, creemos que será recibido. El Padre lo concederá. Así mismo las promesas de misericordia serán en nuestras vidas.
Si tenemos compasión por los demás, vamos a desear el bien que anhelamos para nosotros. Dejaremos la avaricia, para ser generosos. Quitamos la aspereza, para ser comprensivos. Dejamos la crueldad para ser bondadosos.
La regla de oro se basa en el amor. La ley y los profetas se resumen en el amor a Dios y al prójimo.
Él es la puerta. Nuestra puerta de cuidados, por la cual pedimos, buscamos y llamamos.
Las puertas de la fe están abiertas para clamar, pedir, interceder y adorar a nuestro Padre celestial. (Hechos 14:21-22, 27; Apocalipsis 3:8)

B- Oramos

Tomemos un tiempo de orar unos por otros, y si podemos, enviemos un audio, llamado, mensaje, orando por alguien que no está en ese lugar.

C- Acción

Tu clamor en unidad será de gran bendición para cada persona. Enviá ese audio, llamado o mensaje orando por alguien que no está presente.

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